Artículos y Consejos sobre Educación Vial
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LA SALUD Y LA METEOROLOGíA
Dr. Usparitza, 18-01-2005
Los profesionales de la Medicina ambiental y expertos, opinan sobre la influencia que tienen los fenómenos atmosféricos en la fisiología y rendimiento humano y de cómo puede de alguna forma responder el organismo a las variaciones climatológicas para contrarrestar sus posibles efectos nocivos.
La influencia de las temperaturas ambientales, de la humedad del aire e incluso la presión atmosférica en el organismo humano y hasta en los animales es conocida desde antes de Hipócrates.
Conocida la temperatura real, nos permite reaccionar adaptando la indumentaria – incluido el calzado- para en los descensos de temperatura no sufrir enfriamientos que nos puedan originar penurias en nuestras defensas y tratar de evitar los procesos catarrales o gripales. En el orden opuesto, con elevadas temperaturas podríamos entrar en sudoraciones o hiperventilaciones con pérdida de líquidos, minerales, etc., que nos podrían obligar incluso a ingerir líquidos compensatorios.
LAS TEMPERATURAS
Las temperaturas elevadas inciden, asimismo, en la práctica de la conducción de vehículos, debiendo manejar el volante en todo momento con comodidad, aligerados de indumentaria, y con elevadas temperaturas ambientales contrarrestarlas manipulando el aire acondicionado o el climatizador, siendo la temperatura idónea para la conducción la de 20-21 grados y de no disponer de los sistemas indicados, evitar la tentación de exteriorizar el brazo, que podría proporcionar confusionismo a los demás usuarios y hasta crear propias peligrosidades.
Si bien la temperatura es el dato más conocido y manipulado para conseguir nuestro equilibrio fisiológico, existen otros factores climatológicos que inciden sobre el fisiologismo humano, como son la humedad relativa del aire y la presión atmosférica.
Por otro lado, la importancia de los fenómenos citados y la salud, lo ofrece el hecho de que los catarros o resfriados comunes y los procesos gripales que se presentan en épocas en que la climatología sufre mayores variaciones -Octubre-Marzo- aportan el mayor número de bajas laborales de todos los procesos.
Se ha demostrado la relación entre situaciones de estabilidad atmosférica y brotes de gripe. Cuando la temperatura y la humedad son bajas, el virus de la gripe tiene más facilidades para reproducirse.
LA HUMEDAD
El otro fenómeno meteorológico, la humedad relativa del aire, incide en las patologías de las vías respiratorias altas –catarros o resfriados-, en los procesos bronco-pulmonares como gripe o influenza, asma, etc., además de sobre el ánimo, la psiquis y el rendimiento del núcleo poblacional que lo padece. El organismo precisa de un grado de humedad en su recambio gaseoso, de ahí que pueda incidir en el fisiologismo y hasta en el rendimiento físico de las personas, sobre todo al estar padeciendo días de porcentajes inferiores a 40.
LA PRESIÓN ATMOSFÉRICA
También el fenómeno de la presión atmosférica pudiera incidir en el fisiologísmo y la psiquis del individuo, sobre todo cuando va acompañado de cambios climáticos como los fuertes descensos de los milibares que cursan con vientos de componente sur, que cuando se intensifican pueden provocar alteración de las emociones, incremento de la irritabilidad, dolores de cabeza, decaída del estado de ánimo, etc., además de accidentes de tráfico, desprendimientos, etc., es decir, creando problemas de seguridad vial y laboral.
Recientemente, la ausencia de lluvias ha agravado el problema medioambiental con altos niveles de contaminación en zonas industriales de Italia, obligando a reducir el tráfico por las altas concentraciones de bióxido de azufre.
Se citan, asimismo, otras repercusiones de las alteraciones meteorológicas sobre organismos que padecen cierto tipo de reumatismos y asmas, en los cambios climatológicos en los que intervienen las temperaturas, humedad del aire y la presión atmosférica.
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