Artículos y Consejos sobre Educación Vial
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CONTRA EL TEDIO, SER úTILES
Dr. Usparitza, 18-01-2005
Hace más de cinco años que conocimos las inquietudes y necesidades de un grupo de jóvenes que expusieron al público el “rollo” –palabras textuales que cito- que les suponía el ir de bar en bar, en versión de nuestros tiempos “practicando el botellón” aburriéndose como “ostras”, hartos de ejercer tanto peregrinaje insulso, vacío tratando de encontrar salidas o soluciones.
Nosotros, la DYA, les brindamos la oportunidad de ser útiles en la vida durante los ratos de ocio. La oportunidad de llenar un vacío, no solo anímico sino de colaborar a ejercer una auténtica necesidad de la comunidad.
Les ofrecíamos en la DYA, la ocasión de enriquecerse espiritual e íntimamente al tiempo que rompían con el tedio y el aburrimiento rutinario, realizando una hermosa obra humanitaria que iba a proporcionarles íntima satisfacción, no descriptible con palabras ni por otro medio, pero auténtica y real.
¡Nada tan sugestivo, estimulante y a la vez necesario y práctico, como ejercer una noble misión, integrados en la DYA! les dijimos y les repetimos ahora 5 años después. Pero nada se supo de aquel grupo de jóvenes que no aceptaron la invitación que le brindamos para salir del tedioso quehacer diario.
¡Que lastima y que desanimo nos produce que entre miles de jóvenes vizcainos y más concretamente de las márgenes de la Ría, de Galdakao, de Zornotza, de Basauri, de Baracaldo, de Etxebarri y de tantos otros pueblos y del propio Bilbao, que no recojan el guante de la oportunidad que les ofrecemos no solo para salir del ostracismo, la apatía, la desilusión y de otras muchas cosas obvias de reseñarlas, sino que además, para entrar con auténtico espíritu de cordialidad y confraternidad, a llenar las manos de algo que se puede decir con orgullo que es quizá el más valioso capital que puede apetecerse; humanitarismo vivo y real!.
Ahora extendemos la invitación a los estudiantes de Medicina y a los ATS y médicos, a quienes les recordamos la noble y abnegada tarea que van a desempeñar o lo hacen ya, en la vida, ocupándose de los que sufren y de los infortunados e invitándoles a la reflexión cuando peticionamos su valioso concurso para un esperanzador próximo futuro que anhelamos y auguramos, donde la atención en un primer auxilio al traumatizado y al enfermo debe estar garantizada por la presencia de un profesional de la medicina.
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